Redacción/El grupo municipal de la Agrupación Herreña Independiente  (AHI) en el Ayuntamiento de La Frontera propondrá al próximo Pleno de la corporación, mediante el Consejo de Participación Ciudadana, la realización de un reconocimiento público a título póstumo a Doña Natalia Castañeda Fernández, por su activismo social en favor de sus vecinos y vecinas, especialmente del colectivo de personas mayores. Castañeda fue la fundadora, en mayo de 1994, de la Asociación de mayores Lagartos de Salmor. Los nacionalistas proponen dedicar una calle del pueblo de Los Llanillos, pueblo donde falleció el 22 de enero de 2008, a Natalia Castañeda.

Pablo Rodríguez Cejas, portavoz municipal de la AHI señala que “visibilizar y reconocer públicamente la trayectoria de Dña. Natalia supondrá mantener vivo su recuerdo para las generaciones futuras, como un ejemplo de mujer que rompió los moldes que imponía la sociedad de la época.”

Natalia Castañeda Fernández nació el 3 de febrero del año 1937 en el pueblo de  San Andrés (Valverde) y fue criada en Los Llanillos (La Frontera). Su infancia tiene lugar durante la posguerra y los años del racionamiento y de la escasez de trabajo y la falta de recursos para la supervivencia marcaron su personalidad y sus firmes convicciones en mejorar la vida de sus vecinos y vecinas.

Mujer del campo, escritora de décimas, participó desde 1992 y durante muchos años de forma destacada en el programa de tertulia “La Estancia”, de Radio Garoé. Castañeda fue una mujer adelantada a su tiempo, que no dudó en ponerse al frente de diferentes reivindicaciones por la defensa de su isla, como la ocasión en que tomó la iniciativa de dirigirse a la Casa Real para pedir la mediación del Monarca ante las pretensiones de instalar una base militar y una lanzadera espacial en lo alto de Malpaso. En este momento de especial trascendencia para la isla, Natalia Castañeda jugó un papel destacado en la movilización social en aquel momento.

Además, desde la Asociación de mayores Lagartos de Salmor, Natalia Castañeda impulsó múltiples proyectos y acciones que redundaron en una mayor calidad de vida de las personas que la integraban y su entorno, como la organización de eventos, talleres, intercambios con otras Asociaciones de mayores, clases de informática, conferencias, gimnasia terapéutica, excursiones, visitas a empresas, entre otros.