Por Donacio Cejas Padrón.
Con fondos propios, el Gobierno de Canarias ejecuta un ambicioso plan de riego para las zonas de San Andrés, La Cuesta e Isora en la parte alta de nuestra isla, el mismo ha sido presentado el viernes en Isora, con presencia del Presidente del Gobierno de Canarias Sr. Fernando Clavijo, el Consejero de Agricultura Sr. Narvay Quintero, y el lunes en San Andrés, con presencia también de técnicos del gobierno y autoridades regionales e insulares, así como nuestro Senador.
Me he puesto a estudiar este proyecto y las repercusiones que sin duda el mismo ha de tener para nuestra isla, y no puedo menos que llamarlo el pequeño Plan Badajoz ejecutado por El Gobierno en la zona de Extremadura en los años cincuenta del pasado siglo, y que cambió radicalmente la vida de miles y miles de españoles, creo sinceramente que también a nuestra isla le ha llegado una época, una oportunidad, que si se lleva a feliz término, sin duda alguna transformará el paisaje y la económica de nuestro marco insular. La Meseta de Nisdafe y toda la zona que abarcará este proyecto, dispone de unas tierras excelentes, en su mayoría llanas o de suaves pendientes, de fácil acceso, muy apropiadas para el laboreo de las mismas, aptas para varios cultivos, así como para la ganadería.
No seré yo quien pretenda dar explicaciones técnicas del ambicioso plan, algo que ya han hecho las autoridades, lo único que humildemente pretendo es considerar el valor del proyecto, y avisar de las transformaciones que el mismo ha de producir en la vida social y económica de la isla, y es posible que en adelante esa zona se convierta en un polo de atracción para que jóvenes tomen la agricultura y la ganadería como profesión, y dejen de mirar al horizonte de la emigración como única meta, tal y como tuvimos que hacer los jóvenes de varias generaciones.
Cierto es que el proyecto requerirá de tiempo para irse desarrollando, pero seguro que en fechas no muy lejanas ya empezaremos a ver los resultados.
Me acuerdo de los primeros pasos que se dieron en El Golfo en la década de los años sesenta, las primeras reuniones con los técnicos de Extensión Agraria entre los que recordamos a nuestro ilustre paisano Rafael Armas, al que nuestro valle tanto le debe, lo que se hablaba y prometía entonces parecía un sueño irrealizable, y fue la tenacidad de las autoridades y otros factores concurrentes lo que propició el progreso de que disfrutamos en Frontera, fue determinante la acción del Cabildo Insular, regido entonces por aquel gran hombre que fue D. Matías Castañeda, que viendo los sondeos que se estaban realizando en Lanzarote para estudiar el subsuelo de la isla, se plantó inmediatamente en Madrid en El Geológico del Ministerio de Obras Públicas, suya sede después conocí, pues por un tiempo pertenecí al cuerpo de técnicos del mismo, situado en la calle Claudio Coello 106 de Madrid, pidiendo insistentemente a los Ingenieros D. Federico Macao y D. Dámaso Fernández Matute, que ese mismo estudio se hiciera en El Hierro antes que los equipos regresaran a Madrid, y ellos atendieron las razones que impulsaban al Presidente de El Cabildo, y accedieron al traslado desde Lanzarote a El Hierro de las máquinas de sondeos y el personal técnico, entre los que recordamos a D. Ángel González, D. Jose Esteve, y los jóvenes sondistas José María y Manolo, y yo mismo que hice curso en Madrid en enero de 1,966 en La Escuela de Sondistas, y me vine con mi diploma como tal, si bien es verdad que ejerció por poco tiempo, pues ya yo había decidido irme para Venezuela, de lo cual siempre me he alegrado.
De los resultados de los sondeos que se hicieron entonces, se supo la cantidad y calidad del agua que había en el subsuelo, y ello fue determinante para que el estado otorgara subvenciones y ayudas para nuevas fincas, y los sueños que al principio parecían irrealizables poco a poco fueron convirtiéndose en realidad, y hoy nuestro valle es el motor económico de la isla, merced al trabajo constante de los herreños y palmeros que han dado lo mejor de sus años de vida al progreso de nuestra tierra.
Quiera Dios que ahora, en la zona de San Andrés, La Cuesta e Isora, se empiecen a concebir un nuevo sueño, y que poco a poco se convierta en la realidad que todos esperamos.
Suerte ha tenido nuestra querida isla con ese Consejero de Agricultura, del Gobierno de Canarias, un isorano sencillo y humilde con una increíble capacidad de trabajo, que está dando a nuestras islas lo mejor de sus años todavía mozos, y que pasará a la historia como un referente a imitar por quienes en adelante decidan dedicarse al servicio público. Amigo Narvay encarnas perfectamente aquella frase de Bolívar cuando dijo. EL QUE DA TODO POR LA PATRIA NO PIERDE NADA Y GANA GLORIA, Y TU TE LA ESTAS GANANDO SOBRADAMENTE.
Si Dios quiere y los sueños de progreso de las partes altas de la isla sé convierten en realidad y un día viésemos los frutales ofreciéndonos sus deliciosas maravillas, entonces los herreños podríamos repetir aquel recordado estribillo de la antañona y cadenciosa MEDA.
Quien ha visto en el dorado un duraznero plantado.
Merece nuestro reconocimiento el actual Presidente de El Gobierno de Canarias Sr. Clavijo y su equipo de gobierno, por el gran interés que han puesto en esta obra tan determinante para el futuro de El Hierro, y todas las autoridades que han dado también su apoyo y su trabajo, a todos ellos, la gratitud de los herreños.