Crónicas pretéritas: Los juegos infantiles de nuestra época en Frontera

Crónicas pretéritas: Los juegos infantiles de nuestra época en Frontera

Por Donacio Cejas Padrón.

En días pasados en una tarde de descanso, se me vino a la mente la estampa de los numerosos juegos infantiles que los niños de mi época compartíamos, tanto en La Plaza de Candelaria, como en La Cruz de Las Lapas y sus alrededores mientras esperábamos que se abriera la escuela, y me propuse escribir una pequeña  crónica sobre el particular.

Hasta mediados de la década de los cincuenta, el futbol no se conocía en Frontera, el deporte  que se practicaba era la lucha canaria tanto en mayores como los niños, se estilaba luchar unos pueblos contra otros, pero sin la constitución de equipos eso vino unos años más tarde de la mano de D. Francisco Acosta Quintero aquel ilustre isorano que tantas enseñanzas impartió por muchos años de centenares de jóvenes. Creo recordar que fue D. Francisco el primer Delegado  Insular de La Federación Tinerfeña de Lucha.

Los juegos que losniños practicábamos era,El Calimbre, La Viga, La Piola, El Juego del Trompo, El Juego de El Boliche, y como aficiones más frecuentes la caza de lagartijos con balangos o espintaderas, La Búsqueda de Nidos de Pájaros o Cernícalos, La Rueda, y el juego con carritos muchas veces construidos por nosotros mismos, nos gustaba también por estas fechas ir a buscar Mocanes al Monte, esos diversos entretenimientos ocuparon los primeros años de nuestra niñez. 

Al venir el cura D. Jose Segura, en 1954,natural de Bañaderos, y gran aficionado al futbol y fanático de La Unión Deportiva, ya por aquellos tiempos, en Primera División, nos compró un balón de reglamento y empezó a enseñarnos a practicar el futbol, formó tres equipos, El San Lorenzo, El Candelaria, y El San Fernando, nos regaló el equipamiento de los tres equipos, a mí me tocó en el San Lorenzo, con camisa amarilla y pantalón azul, y los domingos por la tarde organizaba un partido entre dos de los tres equipos. 

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Por esos tiempos en Valverde hubo un movimiento similar, entre los militares del Acuartelamiento, varios empleados de la empresa Entrecanales que estaba  construyendo el muelle, y jóvenes de Valverde se formaron tres equipos de futbol de adultos, El Estrella, El Valverde y el Armiche, y los domingos había partido de futbol en El Campo de San Juan, recuerdo que en El Estrela jugaban Ricardo Puyol El Practicante, y Antonio Pérez Cabrera de Tigaday, conocido cariñosamente como Perejil, tanto Ricardo como Antonio teníansu motocicleta, y ello les permitía desplazarse los domingos por la tarde a Valverde.

También allí en Valverde se formaron tres equipos de infantiles,  con el mismo nombre, y algunas veces en el camión de tío Mauro, que nos trasladaba hasta Valverde,  D. Jose el Cura concertaba algún encuentro entre nosotros, los de El Golfo, y algunos de los equipos de La Villa.

Creo recordar que también por esos tiempos se formó un equipo en El Mocanal, y otros en San Andrés y en El Pinar. Ya había algún aparato de radio en El Golfo, y en otros pueblos, y ello permitía seguir los domingos por las tardes los partidos que se radiaban, y que poco a poco fueron  introduciéndose en la vida de nuestro pueblo.

Le costará bastante a las generaciones del presente, tan dados al disfrute de tantos adelantos y comodidades, entender como era posible vivir, en un pueblecito prácticamente aislado, sin luz ni agua, ni periódicos,ni cines, ni médico, casi sin carreteras, y con apenas caminos peatonales de difícil tránsito para las bestias de carga, y los ganados, casi sin tener noticias de lo que sucedía en otras islas o en España y El Mundo, …… Pues se vivía con naturalidad con las carencias que la situación imponía, pero se disfrutaba de los recordados bailes en los casinos, pendientes también de las noticias  que traían de Cuba y Venezuela los emigrantes retornados que nos contaban maravillas de la vida por allá, y ya desde niños alimentaba en los adolescentes  el deseo de emigrar a aquellos países que tantos y tantos canarios acogieron con generosidad.

Hoy el camino es a la inversa, y son los  naturales de aquellas tierras los que están poblando nuestros pueblos y ciudades, produciendo un mestizaje  que ya se va notando en el conglomerado social y humano de las sociedades, y son ellos los que dan crecimiento vegetativo a estos pueblos. 

Así se escribe la historia.