Redacción/Representantes del Gobierno de Canarias, la administración general del Estado y vecinos del pueblo de La Restinga, mantuvieron ayer, miércoles, en Las Palmas de Gran Canaria, un encuentro para abordar la gestión de la crisis migratoria en esta comarca pesquera herreña, y su afección al modo de vida de los vecinos y el desarrollo de las actividades económicas de esta localidad, principalmente pesquera y turística.
La reunión responde a la solicitud que los colectivos hicieron al presidente Clavijo en su último encuentro en la isla.
Durante el encuentro se valoró la ocupación del muelle pesquero y la destrucción de cayucos en sus instalaciones, entre otras reivindicaciones de los vecinos.
Al encuentro asistieron el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, los consejeros regionales de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, Poli Suárez, y de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, La presidenta de la Asociación de Vecinos de La Restinga, Dolores Hernández, por parte de la Cofradía de Pescadores de la Restinga, David Pavón, y del Centro de Buceo de La Restinga, Julián Lara. También asistieron el senador por la isla de El Hierro, Javier Armas, y los diputados Ainhoa Medina y Jonay Quintero, quien intervino por videoconferencia.
Entre las demandas de colectivos sociales y económicos, expuestos en el encuentro a la Administración estatal, está el establecimiento de un plan de gestión integral que contemple la atención adecuada a los migrantes, así como, la limpieza y recuperación del muelle para su “uso normal”. Asimismo, trasladaron la necesidad de un poner en marcha “un plan urgente para que se deje de destruir las embarcaciones dentro del pueblo, atentando contra la salubridad” del núcleo costero herreño, según indicaron.
Asimismo los agentes económicos pidieron estudiar alternativas que permitan recuperar parte del muelle y su actividad, ya que, “las labores que se desprenden de la gestión migratoria afectan de forma directa en las principales actividades económicas del Puerto de La Restinga, entre ellas, el buceo y la pesca, así como, de forma indirecta en otras actividades asociadas como la de la restauración y el comercio”, aseguran.
El consejero regional de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, señaló al término de la reunión que “no solo ha sido un encuentro muy positivo sino muy necesario” ya que se ha podido abordar las demandas de los agentes sociales, económicos y de los vecinos y vecinas de La Restinga “no solo con la Delegación del Gobierno del Estado sino con representantes del Ministerio, de Cruz Roja, de Salvamento Marítimo y de Capitanía Marítima junto al Gobierno de Canarias y agentes sociales y económicos de La Restinga”.
Quintero aseguró que “en todo momento todas las partes defendieron que lo primero es la atención a las personas que llegan”, y reconoció que los vecinos y vecinas de La Restinga y el conjunto de la isla de El Hierro “ha sido y es un ejemplo de solidaridad”, “pero la realidad es que la actividad social y económica del pueblo de La Restinga se ha visto modificada tras dos años de una situación que ha dejado de ser una crisis para convertirse en un fenómeno estructural”. El consejero destacó la importancia “de dialogar y llegar a acuerdos para que de alguna forma el pueblo de La Restinga pueda recuperar su vida”. Entre las medidas se valoró la recuperación de parte del muelle que permanece cerrado para que pueda volver a hacer las actividades que venía desarrollando o que los cayucos que se desguazan en el muelle de La Restinga sean llevados a otro punto autorizado para su destrucción, entre otras.
Por su parte, el representante de la Cofradía de Pescadores, señaló que en el encuentro “se han planteado cuestiones importantes y entre todas las administraciones se está intentando de buscar soluciones y, sin quitar toda la garantía sanitaria que precisa la migración, tratar de restablecer todas esas mermas que han ido sufriendo en estos dos últimos años la población y la economía de La Restinga”. Entre esas peticiones, detalló la referida a la ocupación del Puerto, que afecta de forma directa a la actividad del buceo, que “solo disponen de una escalera para poder realizar la actividad, lo que hace que sea prácticamente imposible”. Así mismo señaló que “si es estos momentos se diera la pesca de los túnidos sería prácticamente imposible llevar a cabo la actividad pesquera”, y recordó el cierre de la pescadería desde que se destruyen los cayucos por los efectos que puede tener y por cuestiones sanitarias.
Los representantes de los agentes sociales y económicos herreños reclamaron, además, ahondar “en soluciones que aborden las causas de la migración y promuevan un enfoque más sostenible y humano en la gestión de estos flujos”.