Por Donacio Cejas Padrón.
Los medios de comunicación de estos días dan cuenta de la decisión de nuestro Ayuntamiento de nombrar hijo predilecto del municipio a Francis Pérez, Pollito de La Frontera, cuyo acto social se materializará en este próximo verano en la Plaza de Luchas Ramón Méndez de nuestro pueblo.
Se suele decir con frecuencia, que cuando la justicia tarda tanto en llegar, es casi una injusticia, pero en este caso es todo lo contrario, es simplemente ejecutar un acto que en su momento nuestras autoridades no realizaron, como era su deber, sin ponernos ahora a juzgar las razones de su nada entendible proceder, a veces las mezquindades humanas por acción u omisión tuercen el rumbo de la historia, por fortuna para nuestro pueblo, ahora gobierna el municipio un grupo de jóvenes, todos ellos nacidos en Frontera, que aman a su pueblo, que luchan incansablemente por mejorarlo en todos los sentidos y saben darle las respuestas adecuadas a las necesidades de nuestro Valle,
El Pollito de La Frontera necesitaba ese reconocimiento, no era justo que un luchador que reunió unas cualidades seguramente únicas en la historia de la lucha canaria no solo en nuestra isla sino en todo el archipiélago, que seguramente haya sido el que más triunfos ha conseguido, el que haya hecho más proezas en todas las plazas de lucha, por lo tanto, merecía un reconocimiento precisamente en su pueblo y en su isla, felicito a las autoridades que han promovido este reconocimiento y siento sencillamente que se ha hecho justicia. En Frontera también tenemos en un edificio municipal, antigua escuela de las niñas, la colección de trofeos y recuerdos del otro gran luchador herreño, Juan Barbuzano, que se puede visitar ciertos días de la semana, y donde disfruto cada vez que voy por allí, recordando también la gran figura que fue Juan Barbuzano.
Me viene a la memoria un artículo que publicó D. Francisco Acosta Quintero en El Programa de La Bajada Extraordinaria de La Virgen de Los Reyes a Frontera en 1957, en el cual honra la memoria de otro coloso de la lucha canaria, D. Tomás Zamora, natural de Valverde, en cuyo artículo incluye unos versos de Gabriel y Galán, que dicen así:
“Pues vidas que en mí se unieran,
Si vivo, no han de morir,
por eso quiero vivir,
para que mis muertos no mueran”.
Gracias a Dios, nuestro querido Pollito es joven todavía y las generaciones del presente han tenido y seguirán teniendo la oportunidad de conocerlo, y con esta honrosa acción del Ayuntamiento de La Frontera, se está recordando a la figura del Pollito, para que su persona y sus hazañas luchísticas sigan viviendo en el corazón de los herreños y no pasen al ostracismo.







