Por Donacio Cejas Padrón.
Decía una antigua poesía herreña… el 24, los Reyes y fiestas, ya no quedan más…
En efecto, las Fiestas del Verano en nuestra isla comenzaban con la de San Juan, seguía San Pedro, San Lorenzo y Candelaria, Los Remedios, La Paz y Los Reyes… y fiestas ya no quedan más.
Nuestra isla marcada por el nomadismo, y las mudadas, tan necesarias para la supervivencia de los herreños , dedicados casi en su totalidad a labores de campo y ganaderia, tenían que acomodar sus estancias entre la costa y las partes altas de la isla para atender sus cultivos, y para alimentar a sus ganados, seguramente el traslado a El Golfo en epocas de invierno y verano de las gentes de Valverde, El Pinar, Isora, San Andres, Guarazopca , Tiñor y Erese era el de mas importancia, en razón de los cultivos de costa en Frontera, como la viña y los durazneros, cultivos estos que requerian mucha mano de obra, sobre todo las viñas, que empezaban a cavarse en primeros de Diciembre por las partes mas bajas, y venían a terminarse a finales de Marzo en las grandes fincas de lo que se ha llamado El Monte, entre las numerosas fincas creo recordar que la mayor de ellas era La de tio Mauro León , que decían que en 1958 produjo mas de seiscientos barriles de mosto, le seguían en importancia las de tio Dimas, Casa Blanca, D. Patricio, D Benigno Armas, D. Benito González, D Virgilio Casañas, mi abuelo Francisco Padrón, las de D. Eligio Gutierrez, D. Luis Barrrera, La de El Higueral, y por las partes bajas la de D. Matias Castañeda, D. Rafael Quintero, La llamada Media Fanega, etc
Las labores de cava y poda de las viñas en invierno, necesitaban mucha mano de obra, incluso se formaban grupos de cavadores llamadas aquí cuadrillas que se contrataban de un año para otro, y aseguraban el sustento de muchas familias de El Golfo dedicados a cuidado de las viñas, incluso esporadicamente venían jornaleros de otras islas como La Gomera o Lanzarote a ocuparse cavando viñas durantes las temporadas, recuerdo en particular a D. Domingo Curbelo Batista, natural de Lanzarote que vino el con dos hijos jóvenes a cavar viña, y además trajo a otro mucho mas pequeño, de apenas diez u once años, que aun siendo tan niño, le hacia la comida a su padre y hermanos y se la llevaba al medio día al sitio donde estaban trabajando, nunca me he olvidado de aquel niño tan responsable , pasaron unos meses aquí y luego regresaron a su isla, en algunos momentos he tenido la idea de buscar a ese niño para saber de su vida futura. Las viñas abundantes desde siglos atrás en Sabinosa, con grandes fincas de propietarios de Valverde, motivaron la creación del pueblo, cuyos primeros habitantes procedían de aquella zona capitalina. Los primeros habitantes se apellidaban Casañas, Méndez, Sánchez, Simancas, Quintero, etc.
En razón de esas estancias en El Golfo, estos vecinos participaban de las fiestas y les daban mayor proyección; así sucedía con La Nochebuena, La Fiesta de Los Llanillos y, naturalmente, las más conocidas de San Lorenzo y Candelaria en verano, que eran muy sonadas por las grandes luchadas que se celebraban durante ellas.
Terminada la época de vendimias y recolección de duraznos, que eran por finales de septiembre, se celebraba en La Dehesa la Fiesta de los Reyes, que congregaba allí a muchísimos fieles. Incluso antes se estilaba organizar allí una luchada, que después se repetía al otro día en Sabinosa, y como finalización de temporada, la Luchada de Los Reyes en Tigaday.
Llegadas estas fechas, los vecinos de los pueblos altos regresaban con sus ganados a sus pueblos habituales y comenzaban con las labores de plantación de cereales, particularmente cebada, y así finalizaba la temporada, hasta que en diciembre volvían a El Golfo, entre otras razones, huyendo del frío invernal.
Ayer se celebró en La Dehesa La Fiesta de Los Reyes, que este año contó con la presencia del Sr. Obispo que presidió la Eucaristía y Procesion de La Sagrada Imagen por La Montaña del Caracol,el tiempo amenazaba lluvias y parecía incluso que la procesion no podría celebrarse, pero el tiempo levantó y se cumplio el programa previsto, Los Ayuntamientos de la isla habían dispuesto de servicio de guaguas gatuito para quienes quisieran hacer uso de el, y en efecto muchos personas fueron y vinieron comodamente en los vehiculos ofrecidos por las instituciones oficiales, la fiesta como es tradicion muy antigua convoca a fieles de varios pueblos de la isla, que llegaba hasta El santuario caminando o en bestias, y ahora como es natural en sus vehiculos , no obstante hay un sector de de los habitantes de El Hierro, casi siempre localizados en una comarca, que ya no acuden a La Fiesta Insular de nuestra isla dedicada a la Patrona de todos los herreños, dificil resulta entender esas actitudes tan particulares que a nada bueno conducen, sencillamente es lamentable esos comportamienos, pero así es la vida.
Ya estamos en otoño; ya sería bueno que las lluvias se hicieran presentes para que los campos, especialmente los frutales, se repongan de la larga temporada calurosa del verano. Este año hemos tenido una muy mala cosecha de uvas, y las higueras tampoco se han repuesto de estos tiempos de sequía de los últimos años; por lo tanto, la cosecha de higos en El Pinar parece que también está bastante mermada.
Llegada la época otoñal, se da por terminado el periodo vacacional; los nietos han vuelto a sus colegios y universidades, y sus padres han retomado su ritmo de trabajo habitual, y nosotros, los mayores que hemos disfrutado de su compañía en nuestros hogares, quedamos a la espera de que Dios nos dé la necesaria salud para volverlos a recibir en el próximo 2027.
El verano ha sido tranquilo; a Dios gracias no ha habido accidentes de tráfico importantes, pero sí han fallecido algunas personas jóvenes de nuestro pueblo, como Orlando Padrón y Negrin, a los cuales echamos mucho de menos, pues formaban parte del tejido empresarial local. Así es la vida; ayer se dio la noticia de que un joven procedente de otra isla vino a practicar submarinismo en nuestras costas y desgraciadamente falleció. Ha ocurrido con relativa frecuencia este tipo de accidente, que los turistas, sin conocer adecuadamente nuestros mares, se adentran en ellos y pasan estas cosas tan tristes.
Así es la vida.








