Crónicas pretéritas: Ha fallecido en San Andrés D.ª Otilia Padrón, madre de mi esposa y abuela de mis hijos

Dª. Otilia Padrón.

Por Donacio Cejas Padrón. 

Semanas después de haber cumplido sus ciento tres años de edad, falleció en su pueblo de San Andrés  Da. Otilia Padrón, madre de mi esposa, abuela de mis hijos, y por suerte para mí, mi suegra muy estimada.

Dios la premió con la suerte, bien merecida, de a su fallecimiento estar acompañada por todos sus hijos y nietos, además de numerosos familiares, y conocidos tanto de San  Andrés como de otros pueblos de nuestra isla. No seré yo quien pretenda resaltar las  cualidades humanas de la fallecida, bien conocidas, solamente me permitiré reproducir unas  palabras  preparadas por sus nietos y que fueron leídas por mi hijo Donacio durante la Santa Misa celebrada ayer en su honor en La Parroquia de San Andrés, momentos antes de ser conducida al cementerio de nuestro pueblo, a hombros de sus nietos, donde descansará junto a su esposo Gregorio fallecido años atrás.

Abuela, hoy has sido TU la causa que nos ha reunido, para regresar a la isla, a nuestro pueblo de San Andrés, a casa, para acompañarte y honrarte. Después de ciento tres años, llegamos a creer que eras eterna. Hoy tenemos la certeza de que lo serás. Serás eterna, porque estarás siempre en nuestros corazones, en nuestras existencias, en nuestras plegarias a La Patrona, la Madre Amada de Los Reyes.

Cuéntale a nuestro abuelo Goyo, que te ha estado esperando, de tus hijos, de tus nietos, de tus biznietos, dile que estamos bien, contentos y orgullosos de ser  sus descendientes y por la suerte que hemos tenido de disfrutarles durante tantos años.

Querida abuela, fuiste una mujer ejemplar, una madre amorosa, una suegra generosa,  una abuela única, te recordaremos siempre esperándonos con un platito caliente en tu casa de San Andrés, siempre contenta con nuestras llegadas. Te recordaremos, en cada reunión familiar, en cada Fiesta de Los Remedios, Los Llanillos o Candelaria, en cada  Navidad, en cada Bajada, Guiarás e iluminarás nuestros pasos por la senda que  transitaremos en los tiempos que nos aguardan, pero sabemos que desde El Cielo con tu sonrisa dulce nos ayudarás en ese peregrinar que los humanos hemos de recorrer.

Gracias a todos los que aquí presentes nos han acompañado en la despedida a nuestra querida abuela.

Descansa en Paz  querida Otilia, querida abuela.

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