Por Luciano Eutimio Armas Morales.
El pasado siete de enero a las 9,30 horas, cuando Renee Nicole Good regresaba a su casa después de haber dejado a su hijo de seis años en la Escuela Primaria de Brancroft, las calles estaban cubiertas de nieve, y en la intersección de 34th Street East (Calle 34 Este) y Portland Avenue South, en el vecindario de Powderhorn Park, al sur de Minneapolis, tuvo que detenerse.
Ese día, en Minneapolis se habían desplegado 1.400 agentes de la policía del ICE, (Policía de Inmigración), cuyo objetivo oficial era la detención y deportación a gran escala de personas en situación migratoria irregular, por lo cual tenían las calles bloqueadas, en las que habían establecido controles de identidad. Ese es el motivo por el que Renee tuvo que detener su vehículo, ya que, además, un vehículo del ICE se encontraba atascado en la nieve.
En un momento determinado, según manifestaron testigos presenciales, cuando ya se encontraba a pocas manzanas de su casa, un agente dio la orden a Renee de que continuara por un lateral del vehículo atascado para despejar la vía, y otro agente dio la orden de que se detuviera y bajara del mismo.
Pero mientras Renee hacía una maniobra con su vehículo, el agente Jonathan Ross le disparó en la cabeza, falleciendo de inmediato, mientras un compañero del agente le decía: ¡Oh, Dios mío! ¡¿Qué demonios hiciste? ¡Acabas de ,,,,!
Renee Nicole Good, era una mujer americana de 37 años, rubia, de ojos azules, que nació en Aurora, estado de Colorado, madre de tres hijos, y que quedó viuda hace dos años de un veterano militar. Los vecinos la describen como “una persona maravillosa, que era poeta, escritora, madre y cristiana devota”.
Su padre dijo de ella que “Era extremadamente compasiva. Durante toda su vida se preocupó por la gente. Era amorosa, tolerante y afectuosa. Era un ser humano increíble. Le gustaba cantar, y formó parte del coro en la universidad de Old Dominion en Virginia”.
Ante la conmoción que este suceso provocó en la sociedad americana, el presidente Donald Trump dijo: … El gobernador de Minnesota, Tim Walz, es un ser «débil», porque ha permitido que su ciudad se convierta en un refugio para criminales y «alborotadores. Y la razón por la que ocurren estos hechos, es porque la izquierda radical está amenazando, agrediendo y atacando diariamente a nuestros agentes de la ley y del ICE, (Agentes de Inmigración) con actos de terrorismo doméstico, como ha sido en este caso”.







