Pesca recreativa: El eco de los bucios

Ilustración: Luciano Eutimio Armas Morales.

Por Luciano Eutimio Armas Morales.

La pesca ha sido una actividad de la que dependían para subsistir los pueblos primitivos que vivían a orillas del mar, y en los tiempos actuales ha derivado en una actividad industrial, por una parte, y una práctica deportiva y recreativa por otra, y como cualquier actividad, requieren de una regulación. 

La evidencia es que, aunque los barcos y las técnicas de pesca son hoy muy superiores tecnológicamente, en España, por ejemplo, en los últimos cincuenta años, hemos pasado de un volumen de capturas de pesca de 1.500.000 toneladas a 800.000 toneladas, y si seguimos comiendo pescado, es en gran parte gracias a las piscifactorías que aportan más del cincuenta por ciento del pescado que va a nuestras mesas.

Pero no solo ha disminuido el volumen de pesca industrial, sino que, en mayor medida, ha disminuido el volumen de pesca de litoral o recreativa, y un pescador hoy, en la misma jornada de pesca y en el mismo lugar, no logra pescar la quinta parte de lo que en ese mismo lugar pescaba otro pescador hace cincuenta años.

A eso le añadimos, que la mayoría de las especies han disminuido drásticamente su talla media debido a la sobrepesca crónica, y que muchas especies están sobreexplotadas en términos medios entre el 50,% y el 60,%, y algunas hasta el 90,%, lo que resulta ser un paso previo a la extinción.

Yo creo que resulta evidente para todos, que sin no hay una regulación que procure un equilibrio entre el ritmo de reproducción de los peces y el ritmo de capturas, la población de peces tiende a extinguirse. Y esa preocupación, es la que late en el fondo de las leyes o reglamentos dictados para tratar de conservar ese equilibrio y la biodiversidad, que es un bien supremo de la humanidad, aunque algunos colectivos puedan sentirse afectados por algunas medidas concretas.

Entre esas medidas regulatorias está la llamada PescaRED, que es una aplicación para móvil y un portal web, donde los pescadores deberán declarar sus capturas. Con el objetivo, no de fastidiar a nadie, sino de mejorar el control científico, la protección de las especies y la sostenibilidad de los mares. En ese registro deben declarar cuando salen a pescar las capturas retenidas, especificando variedad y peso, así como las capturas liberadas, (Que se sueltan después de haberlas capturado).

Pero la implantación del sistema PescaRED en España no responde a una decisión del gobierno español, sino a una directiva europea de obligado cumplimiento reflejada en el Reglamento UE.20023/2842 que pretende una armonización de los sistemas de control de todos los países de la Unión Europea, eliminando los sistemas en papel que tenían algunos, para tener una cifra estimativa más aproximada del impacto de los millones de pescadores recreativos y deportivos, que algunos cálculos la estiman en un 30,% del total del volumen de capturas. Se pretende, sobre todo, controlar estrictamente especies en peligro de extinción, como el atún rojo o la merluza.

Y precisamente, en España, con el objetivo de facilitar el cumplimiento de esa directiva europea, el gobierno estableció en ese reglamento unas medidas flexibilizadoras, atendiendo precisamente a personas que tengan dificultades para poder cumplirlas, con el objetivo de evitar que nadie quede excluido por razones técnicas, lo que llaman la brecha digital, incorporando dos medidas:

  1. A. Se establece un plazo de 24 horas para comunicar esas capturas. Con lo cual, no habría que llevar el dispositivo al mar, sino que tranquilamente, después de pescar y desde casa, se podría hacer ese cuestionario.
  2. B. Esa comunicación se puede delegar: Una persona mayor que tenga dificultades para acceder a esa aplicación, puede delegar el cumplimiento de esa obligación, en un hijo, un nieto u otra persona de su confianza.

Ante esa realidad, reiteramos, producto de una directiva de la Unión Europea que trata de velar por la sostenibilidad y el equilibrio en nuestros mares, con cláusulas específicas para favorecer a los colectivos que tengan mayor dificultad en su aplicación, como las personas mayores como ha hecho España, un senador herreño anuncia que va a solicitar al Senado que paralice la aplicación de esa norma en España. 

Hay que tener en cuenta, además, que la competencia para regular, inspeccionar y sancionar las actividades de pesca en aguas interiores de Canarias, corresponde al Gobierno Autónomo, según la Ley 1/201, Art.130 y es, por tanto, el Gobierno de Canarias, quien debe aprobar un reglamento de pesca específico que regule en detalle la aplicación de esta ley.

Manifiesta el senador, que toma esa iniciativa, por “la dignidad, el respeto y el derecho a seguir viviendo del mar de nuestros pescadores, sin ser expulsados por una pantalla, y para que puedan vivir felices y mantenerse con vigor y salud”. ¿De verdad creen ustedes que ese es el motivo para anunciar una iniciativa, que posiblemente tenga muy poco recorrido por ir en contra de directivas europeas?

Sinceramente, creo que eso de hacer una campaña, que, partiendo de los sentimientos y la ignorancia de mucha gente, utiliza información sesgada para tratar de obtener unos réditos políticos, tiene un calificativo que lo define muy bien. Pero yo me voy a limitar a decir que, simplemente, me parece poco ético.

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