Por David Cabrera.
El Parlamento de Canarias será hoy el escenario sobre el estado de nuestra nacionalidad canaria, siendo justo reconocer el trabajo que está realizando el presidente Fernando Clavijo hacia el objetivo de avanzar hacia una Canarias más justa e igual entre todas sus islas, y valoramos los esfuerzos que se están impulsando en esa dirección.
Pero también es nuestra responsabilidad recordar, desde El Hierro, que aún queda mucho camino por recorrer para que esa igualdad sea una realidad.
Cada año, miles de herreños se ven obligados a desplazarse a Tenerife para recibir atención sanitaria especializada. Esto supone esfuerzo, incertidumbre y costes añadidos para muchas familias. No pedimos privilegios, pedimos avanzar hacia una sanidad más cercana y accesible.
A ello se suma el mayor coste de la vida en una isla no capitalina. La cesta de la compra en El Hierro es más cara, lo que afecta directamente a la economía diaria de nuestras familias.
También necesitamos reforzar la atención a nuestros mayores, aumentando las plazas sociosanitarias para garantizar cuidados dignos a quienes han dedicado su vida a construir nuestra isla.
Del mismo modo, debemos impulsar con más decisión nuestro sector primario. La agricultura, la ganadería y la pesca generan empleo, mantienen vivo nuestro territorio y contribuyen a la soberanía alimentaria de Canarias.
No podemos olvidar tampoco a nuestros jóvenes. Estudiar fuera de El Hierro sigue suponiendo un gran esfuerzo económico para muchas familias, por lo que necesitamos reforzar las ayudas a nuestros estudiantes.
Y junto a todo ello, es imprescindible mejorar las conexiones aéreas y marítimas con islas hermanas como La Palma y La Gomera, porque la conectividad es clave para el desarrollo y la igualdad.
Pero hay otra realidad que no podemos ignorar: las dificultades que afrontan las empresas herreñas. El sobrecoste del transporte encarece la entrada de mercancías y también la salida de nuestros productos, lo que resta competitividad a nuestro tejido empresarial y limita sus oportunidades de crecimiento. Si queremos que las empresas de las islas no capitalinas generen empleo y riqueza, debemos corregir estas desventajas estructurales.
Reconocer los avances es necesario, pero también lo es mantener la ambición. Porque la igualdad real en Canarias solo será posible cuando vivir y emprender en El Hierro no suponga tener más dificultades que hacerlo en cualquier otra isla.







