Por Donacio Cejas Padrón.
En días pasados comenzó oficialmente el verano del presente año, y como viene sucediendo desde muchos años atrás, nos preparamos para recibir a los familiares que tenemos lejos, a los que por una u otra causa han fijado su residencia; en mi caso, mis dos hijas mayores residentes en Tenerife y mi hijo Donacio (el séptimo Donacio Cejas), que reside en Londres ejerciendo su trabajo de arquitecto.
Durante estos dos meses de julio y agosto, nuestro pueblo se transforma, aumenta su población en un alto porcentaje y en todas las casas se percibe el regocijo humano que produce la presencia de los hijos y nietos, que le dan un ambiente de bullicio y alegría al grupo familiar.
Refiriendome a Frontera, que es lo que mas conozco, recuerdo que desde los primeros años de la decada de los cincuenta del pasado siglo esa costumbre de regresar al pueblo , a la casa familiar ya era muy evidente, sobre todo de quienes viviían en Tenerife y Gran Canaria, y fué a partir del año 1,957, ( año de Bajada) que además se celebró otra pequeña Bajada de La Virgen de Los Reyes a Frontera en el mes de Agosto, pasando por Sabinosa, y se hizo esa Bajada para coronar a La Sagrada Imagen como alcaldesa perpetua del municipio, cumpliendo un acuerdo del Ayuntamiento de La Frontera del mes de Noviembre de 1,955; cuando empezaron a regresar de vacaciones decenas de jóvenes emigrantes a Venezuela que se habian marchado a partir del año 1,950, los recuerdo perfectamente alegres, muy bien vestidos y ya con algunos estilos al hablar y actuar adquiridos en sus años de estancia en aquel pais,
Había llegado un par de años antes a nuestro pueblo un joven sacerdote procedente de Bañaderos en Gran Canaria, que pronto se destacó por sus ansias de hacer cosas buenas, que trajo muchas innovaciones; entre las que recuerdo, sus equipos musicales, los gigantes y cabezudos, obras de teatro presentadas en los casinos de la isla. Trajo también el futbol creando tres equipos infantiles llamados Candelaria, San Lorenzo y San Fernando, e incluso que algunas veces nos llevaba a Valverde en el camión de tío Mauro a competir con equipos de Valverde y El Mocanal.
La coordinación del Ayuntamiento con el párroco fue determinante para lograr que el Sr. Obispo autorizara La Bajada a Frontera, que, al celebrarse en la tercera semana de agosto, hizo que el programa de las fiestas del verano se extendiera unas semanas más, con lo cual hubo actuaciones y actos hasta finales del mes de agosto. Como anécdota, anoto que a esos actos asistió La Virgen de La Paz, traída expresamente de su parroquia de El Pinar.
Conservo con gran celo el programa de tales fiestas, y me atrevo a decir que, según mis recuerdos, fue ese año cuando por primera vez se imprimió y repartió un folleto bastante bonito y muy bien elaborado, que daba cuenta de todos los actos festivos del verano, contando además con algunas colaboraciones de vecinos con escritos que adornaban el mismo; entre ellos recuerdo uno de D. Francisco Acosta Quintero referido a resaltar las grandes virtudes del famoso luchador herreño D. Tomas Zamora, que en una luchada muy emocionante entre los bandos de La Villa y El Campo, se dejó tumbar intencionalmente a manos de un luchador mediocre, para que este cobrara el premio en efectivo que un indiano venido de Cuba había ofrecido publicamente a quien tumbara al coloso D. Tomas Zamora, también colaboraron de la misma forma D. Longino Morales Pérez y D. Pablo Armas, un joven natural de El Mocanal recién entonces graduado de quimico en La Laguna y al que me encontré años mas tardes ocupando un importante cargo en La Siderurgica del Orinoco en Venezuela, donde vivió y falleció, por cierto ahora entre los fallecidos en los terremotos de aquel pais figura su nieto Pablo Andres Armas, medico de profesion.
Las fiestas del verano en Frontera, ya de larga tradición, se han venido superando cada año y ofrecen diversión y entretenimientos prácticamente todo el mes de agosto, y la concurrencia está garantizada; el programa comienza con La Bajada de San Salvador y termina con las fiestas de la vendimia en Merese.
Este año tenemos que anotar entre los fallecidos durante el año a dos jóvenes empresarios herreños muy queridos y considerados en nuestro pueblo; me refiero a Orlando y Negrín. Sea propicia una vez más para mis condolencias a sus familias.
Esperamos poder disfrutar de nuestras fiestas con salud y alegría rodeados de nuestros familiares, Dios lo permita.
Qué bonito es vivir en La Frontera.









