Para El Hierro, sama podrida

Luciano Eutimio Armas Morales.

Luciano Eutimio Armas Morales.

En otros tiempos, las tiendas de los pueblos de la isla eran una especie de lugar de trueque, en el que los vecinos vendían los higos pasados, el queso, la miel o los duraznos, y compraban el aceite, las alpargatas, el azúcar o la sama salada.

Y es que, en aquellas épocas de penurias, escasez y hasta de indigencia, la sama salada era un recurso muy socorrido para tener algo con que preparar de vez en cuando una frugal comida, que consistía en papas sancochadas con coles, calabaza parda y, a veces, una piña de millo, a cuyo caldero se le añadía, para darle gusto, un trozo de sama salada.

La sama llegaba en el correíllo desde Tenerife en unas robustas cajas de madera de unos cincuenta kilos cada una, en las que se apilaban las samas abiertas en libro separadas por capas de sal, que luego en las tiendas se troceaban para venderlas, después de pesarlas en las básculas del mostrador y envolverlas en papel vaso. Que, dicho sea de paso, le llamaban “papel vaso”, porque en esa época no existían las bolsas ni los plásticos, y los tendederos hacían un cono con ese papel marrón (técnicamente papel kraft), en el que despachaban los productos a granel, como azúcar, arroz, garbanzos o lentejas, como si fuera “un vaso”.

El Hierro era la isla más alejada, pequeña y pobre del archipiélago (y lo sigue siendo). Las comunicaciones eran pésimas, y se dice que cuando los barcos de pesca hacían el reparto de la mercancía en las islas centrales (Tenerife o Gran Canaria), lo mejor se vendía allí y los herreños, por necesidad y falta de recursos, tenían que aceptar lo que llegara.

A El Hierro siempre llegaba lo peor o lo que otros no querían, y esa era una queja histórica sobre el aislamiento y el abandono que sufrió la isla durante siglos, y de ahí procede la expresión “Para El Hierro, sama podrida”. Pero esta expresión, en realidad, sigue reflejando el comportamiento que con frecuencia siguen teniendo los gobiernos autonómicos de nuestra comunidad para con nuestra isla, con la complacencia casi siempre de nuestros propios representantes. 

EL MACIZO DE BASCOS.

Pongamos un ejemplo: En enero de 2016, el mirador de Bascos, en la Dehesa, a una altitud de 650 metros, se desmoronó por las laderas de Sabinosa, cayendo un alud de grandes piedras hasta el mar y sepultando en parte la carretera entre el Balneario y la Punta de la Dehesa. Como a partir de ese momento los desprendimientos eran continuos, se optó por cerrar esa carretera de forma intermitente y transitoria y solicitar ayuda al Gobierno de Canarias. 

Se desplazó a la isla la consejera de obras del Gobierno de Canarias, Ornella Chacón, y en visita personal al lugar, acompañada de la presidenta del Cabildo y del consejero de obras, le dijimos: “Consejera, aquí tenemos un grave problema, y quizá la única solución sea construir un falso túnel en este tramo, para garantizar la seguridad vial de esta parte de la carretera, porque el año próximo es la Bajada, e imagínese esta situación, con el tráfico que se prevé para esas fechas, el tráfico se colapsaría la isla”.

La consejera se implicó e implicó al que era director general de carreteras, José Luis Delgado, y en un tiempo récord, el gobierno de Canarias hizo la licitación y adjudicación del proyecto. Pero el 23 de diciembre de ese año 2016, el presidente del gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, cesó a los consejeros del PSOE, entre los que estaba Ornella Chacón, y la consejería y la dirección general de carreteras pasaron a manos de Coalición Canarias.

¡Y llegó el nuevo patrón y mandó a parar! Me contaron que cuando los nuevos cargos se hicieron cargo de la consejería de obras públicas, repasando los proyectos pendientes de cada isla y estando sobre la mesa el proyecto del falso túnel de Bascos, alguien dijo: “¿Cómo? ¿Cinco millones para una obra en la isla de El Hierro? Esto es demasiado”. Y metieron el proyecto en un cajón, en el que estuvo seis años durmiendo. Es decir, para El Hierro, sama podrida. 

Mientras tanto, en ese mismo año, en La Gomera, invertían diecinueve millones de euros en un tramo de carretera de San Sebastián que no llegaba a un kilómetro, para mejorar el acceso al hospital, sin túneles ni viaductos complejos. Dijeron en su momento que era, por unidad de obra, la carretera más cara de Europa.


Cierto es que el pasado treinta de abril, después de diez años, se abrió al tráfico esta vía después de que se hubiese desempolvado el proyecto, ante lo que nos cabe decir aquello de “nunca es tarde si la dicha es buena”, pero lo que conviene resaltar es que nuestra isla, además de ser la más pequeña y la más alejada, también ha sido la más abandonada de la mano de Dios, porque únicamente, en otra época de AHÍ, en la que llegaron a tener dos parlamentarios e incluso la llave para formar el gobierno de Canarias, nuestra isla ha contado con una voz alta y clara en defensa de los intereses de los herreños.

La ZAER (Zona de Aceleración de Energías Renovables).

Para tratar de paliar los efectos del cambio climático y el ahorro de combustibles fósiles, la Unión Europea y todos los países han hecho una decidida apuesta por energías renovables con subvenciones y deducciones fiscales, y ENDESA, por ejemplo, tiene presupuestados mil millones de euros para invertir en energías limpias y almacenamiento.

El gobierno de Canarias integra esta normativa para agilizar la instalación de potencia limpia, mediante el Decreto-Ley 1/2026, que introduce la figura de los ZAER, y contempla, entre otras medidas, la exención de la restricción que existía para suelos pendientes y la exención de someter los proyectos a evaluación ambiental ordinaria.

El Cabildo Insular de El Hierro aprueba en Consejo de Gobierno celebrado el pasado 23 de abril un protocolo con el Gobierno de Canarias para elaborar la propuesta de designar las áreas de aceleración de energías renovables en la Isla de El Hierro. En dos palabras, para definir en qué zonas de la isla se podrían construir estas plantas fotovoltaicas o parques eólicos.


La propuesta contempla la ocupación de 287 hectáreas para energía eólica y 715 hectáreas para energía fotovoltaica, siendo los llanos de Irama, entre El Pinar y La Restinga, los que acapararían casi el ochenta por ciento de la superficie dedicada en la isla a energía fotovoltaica, y permitiendo instalaciones de menor superficie en Los Aralejos y Tejeguate, Valle del Golfo y en cotas altas del este de la isla, pero…  ¡También se coló un ratoncito!

El Decreto Ley también crea la figura de plantas “agrovoltaicas”, que serían las que permiten compatibilizar las instalaciones fotovoltaicas a dos o tres metros del suelo, para establecer en superficie cultivos “a la sombra”, o que el ganado pueda pastar sin que le dé el sol. Y en la isla de El Hierro, esta figura está contemplada solamente en parte de los terrenos que el Cabildo posee en lo que se denominaba la finca de los palmeros. En otras fincas, no. 

Es de Perogrullo que esto es un traje a la medida para determinados intereses: un terreno llano que facilita la instalación y propiedad de una institución pública con la que podrían hacer “la cuenta de Juan Laureano”: Como el Cabildo es huérfano y no tiene padrino, únicamente hay que abonar el terreno para conseguir una ventajosa concesión: los beneficios, para el inversor, aunque casi siempre se cae algo en el camino.  

En el Pleno del Cabildo Insular celebrado el 16/12/2025, el grupo de Asamblea Herreña plantea una moción en la que propone Los Dares como emplazamiento alternativo a la finca del Cabildo en Frontera, ante el interés que parece había mostrado ENDESA a través de Gorona del Viento en este emplazamiento. El resultado de la votación fue una decisión en diferido porque no se llegó a votar la propuesta, pero el 23 de abril, el acuerdo de Consejo de Gobierno cierra el debate con la aprobación del documento reseñado y abre la puerta a esta instalación en Frontera.

El parlamentario Raúl Acosta, cuando se conoció la intención de implantar un huerto solar en la finca de El Cabildo, manifestó su radical oposición al mismo, y lo ha reiterado recientemente. Pero claro, una cosa son las palabras para halagar y decir lo que la gente quiere escuchar, y otra cosa son los hechos. Si de verdad Raúl quiere preservar los terrenos de cultivos agrícolas intensivos de cubrirlos con instalaciones de placas solares, lo tiene muy fácil: decirle a su partido que borre del mapa de la ZAER ese lunar que han puesto premeditadamente en ese terreno.


Pero quizá a eso no se atreva, porque la posición actual de AHÍ no es la de defender a capa y espada los intereses de la isla, sino la de actuar sumisamente a los dictados de los intereses de CC y de sus padrinos. Y a las pruebas me remito: Se ha creado la ZAER de la isla de El Hierro, que es un ente jurídico y urbanístico para tramitar proyectos de energías renovables en la isla, y estará dirigida por una comisión mixta formada por dos representantes de El Cabildo y dos representantes de la Comunidad Autónoma.

 Pero el presidente será siempre un representante del Gobierno de Canarias, y los dos representantes herreños serán convidados en un asunto de vital importancia para el futuro de la isla. Nos minusvaloran, pero con el consentimiento de nuestros representantes. 

 Y aquí también volvemos a lo dicho: Para El Hierro, sama podrida.

EL COLEGIO EN HOYA DEL JUEZ

Los terrenos en Hoya del Juez, adquiridos en 2006-2009  por el Ayuntamiento de Valverde para el nuevo colegio CEIP y centros educativos, han sido objeto de un dilatado y polémico debate público y de las instituciones.

Digamos que los terrenos se adquirieron con esa finalidad con el consenso unánime de las instituciones de la isla y de la comunidad educativa, y que el proceso administrativo para construir el nuevo colegio llevaba la natural parsimonia de los asuntos en las administraciones públicas.

Pero ya en 2013 ese expediente estaba encaminado, y el BOC del 11 de diciembre de ese año publicaba la orden del Gobierno de Canarias, por la que “…se acuerda someter a información pública y cooperación interadministrativa el estudio y quince proyectos básicos para la construcción de colegios públicos…” 

La cooperación interadministrativa entre ayuntamiento, cabildo y gobierno de Canarias era necesaria para solventar, por ejemplo, algunas discrepancias sobre la calificación y uso del suelo, y en ese sentido, el cabildo solicita al gobierno de Canarias la correspondiente autorización, y este a su vez solicita, para completar el expediente, determinada documentación que debía remitir el ayuntamiento de Valverde.


Pero el ayuntamiento de Valverde no-sabe-no-contesta, y a pesar de que de nuevo se le reitera la petición por parte del Cabildo en oficio del 31 de mayo del 2017, el ayuntamiento no contesta, ni a este oficio, ni a reiteradas peticiones verbales, y casi un año más tarde, el gobierno de Canarias declara el desistimiento y archivo del expediente. Parece deducirse de esa actitud que el ayuntamiento de Valverde  estaba bloqueando la posibilidad de construir el colegio en Hoya del Juez.

Y en esas, en una visita de Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias, y a instancias de la presidenta Belén Allende, se saca “un conejo de la chistera”, digámoslo así coloquialmente, y hace la propuesta estrambótica de desistir de construir el colegio en Hoya del Juez y recurrir a módulos prefabricados y algunos cambios de uso en instalaciones existentes. Y el PSOE, para no ser menos, se saca de la chistera otra propuesta no menos estrambótica: demoler las instalaciones deportivas de S. Juan, construir allí el colegio y hacer una ciudad deportiva en Hoyas del Juez, para a continuación tramitar la propuesta de declarar de interés insular determinadas parcelas de Hoya del Juez para uso industrial. Y se formó el lío, claro.

El ayuntamiento de Valverde el 12 de abril del año 2018 aprueba con seis votos a favor (PSOE y PP) y cinco en contra (AHÍ) que se ejecutara el proyecto donde estaba previsto, en Hoya del Juez… “Para lo cual reclamamos se disponga de anteproyecto, proyecto técnico, ficha financiera y plan de ejecución del nuevo CEIP de Valverde en Hoya del Juez”.

El 26 de noviembre de 2018, el Partido Popular manifestaba que: “La Consejería de Educación desoye una vez más a la sociedad herreña, tanto a partidos políticos como a la comunidad educativa”,  y presentó una moción en el Cabildo de El Hierro bajo el título de “Moción del Partido Popular sobre el CEIP de Valverde”, que proponía en su parte resolutiva: “SOLICITAMOS UN ACUERDO INSTITUCIONAL de todos los grupos, para la construcción del CEIP de Valverde en los terrenos que se compraron para ello, sitos en Hoya del Juez, Municipio de Valverde de El Hierro”. Se aprobó con los votos a favor del PP, del PSOE y NC.  Este acuerdo está vigente y no se ha revocado.


Ante la solicitud de un particular de tramitar como de interés insular el emplazamiento de una industria de tratamiento de áridos y materiales de construcción en Hoya del Juez, cerrando definitivamente la posibilidad de construir el colegio en ese lugar, se moviliza un colectivo de ciudadanos, que recogen más de quinientas firmas que son entregadas en el Cabildo y en el Ayuntamiento, exigiendo la construcción del colegio en Hoya del Juez, y revocando el acuerdo del ayuntamiento de Valverde, que había propuesto el campo de fútbol de S. Juan como emplazamiento elegido para el colegio.

Hay que resaltar que a esa campaña de firmas se unió AHI, que recogió más de cien firmas, y que efectivamente el ayuntamiento de Valverde tomó el acuerdo plenario de desistir del campo de fútbol de S. Juan por unanimidad de todos los concejales de la corporación. 

En el BOC del 3/12/2018, en los presupuestos de la comunidad de Canarias, se consignan 500.000 € en el concepto 622.01 para la construcción de un nuevo centro CEIP en Valverde, licitando los proyectos y estudios del mismo.

Pero a pesar del acuerdo de las corporaciones y el sentir de los ciudadanos y de la comunidad educativa y de consignar dinero para ese proyecto, el asunto se empana, no se toman decisiones, y así llegamos al año 2025, en que el ayuntamiento de Valverde, a instancias de la Consejería de Educación del gobierno de Canarias, saltándose los acuerdos de las corporaciones y el sentir de los ciudadanos, decide comprar unas parcelas de terreno anexas al actual colegio, para ampliar el mismo y mejorar dotaciones. 

Una auténtica chapuza, invertir más de ocho millones de euros para poner parches a un colegio que tiene más de cincuenta años, de complicado acceso, sin dotación de aparcamientos y sin posibilidad de canchas deportivas y espacios libres acordes con la dimensión y necesidades educativas, y renunciando a cualquier propuesta para enseñanza media y para formación profesional.

Y en esas estábamos, cuando el grupo político Asamblea Herreña presenta una moción en el Cabildo el 7.5.2026, en la que propone declarar de interés insular la propuesta de establecer el colegio de Valverde y otros centros educativos, en los terrenos que el ayuntamiento  había adquirido en Hoya del Juez con ese propósito.


En el debate de esta moción, Amado Carvallo, posiblemente haciendo equilibrios en el alambre entre lo que pensaba y lo que decía, manifestaba que “…el tiempo ha cambiado, y las circunstancias han cambiado” (¡Y tanto!), y que “…tenemos un déficit crónico de inversión educativa y sanitaria en nuestra isla y quizá sería bueno reivindicar un centro nuevo para Formación Profesional y otro para Bachillerato”.  (¡Pues de eso se trata!).

Rubén Armiche dice que “…desde 2009 estamos esperando, y Poli Suárez ha prometido una solución inmediata, aunque no queremos cerrar la puerta a Hoya del Juez”. (Nadar y guardar la ropa).

Ana González manifiesta que “… el PSOE mantiene la opción de construir el colegio en S. Juan”, y no se da cuenta de que esa opción ya fue desestimada en un pleno del Ayuntamiento de Valverde celebrado en el 2020.

Javier Armas incide en que: “… existen posibilidades reales, y no utópicas, de contar con un proyecto para el nuevo colegio de Valverde”. (Parece claro que lo de Hoya del Juez es una utopía irrealizable). 

Al finalizar el debate en el pleno de El Cabildo, el resultado de la votación fue desestimar la moción presentada por Asamblea Herreña y, por consiguiente, continuar los trámites para ampliar el actual colegio y desestimar a Hoya del Juez como alternativa, en contra de acuerdos plenarios del mismo Cabildo y del ayuntamiento de Valverde. 

¿Qué ha ocurrido para ese cambio de criterio en las instituciones y los representantes políticos?

¿Por qué no podemos hablar claro?

Los terrenos de Hoya del Juez constituyen posiblemente la pieza de suelo más valiosa que tiene el ayuntamiento de Valverde: relativamente llano, en la periferia del actual núcleo urbano, muy bien comunicado, situado en el entorno de la vía de comunicación del puerto y aeropuerto con el Mocanal y con Frontera, es la única posibilidad factible de expansión urbana en el futuro.  ¡Es una joya!

Pero lo que es muy valioso, es muy codiciado. Y como decía Mahatma Gandhi, «Esta tierra es suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos.» Y algunos se movilizan para evitar que esos terrenos tan valiosos vayan a estar vinculados a equipamientos educacionales, truncando posibilidades de lucro económico mediante otros proyectos particulares. 

Y así se entiende que…

Primero:  AHÍ se empeña en bloquear el proyecto educativo mediante el silencio administrativo del ayuntamiento de Valverde, supuestamente, para permitir otras actividades y favorecer intereses particulares. 

Segundo:  El PSOE plantea la alternativa del campo de fútbol de S. Juan, al tiempo que admitía a trámite la propuesta de declarar de interés insular la instalación de una industria vinculada a la construcción y tratamiento de áridos en Hoya del Juez, supuestamente, para favorecer intereses particulares.

Tercero: El PP, que en su momento defendió con ahínco la alternativa de Hoya del Juez, de pronto gestiona la consejería de educación del gobierno de Canarias, y conociendo la postura de AHÍ y la indefinición del PSOE y la docilidad de nuestros representantes, unido al hecho de que el presupuesto de educación del gobierno de Canarias ha disminuido porcentualmente, porque “si se invierte más en educación, se deprime la economía”, palabras textuales en debate parlamentario, habrá hecho la siguiente reflexión:

“Para construir un colegio en la Hoya del Juez hay que urbanizar, hacer calles y aceras, estación transformadora y tendido eléctrico, construir una red de alcantarillado, además de edificios, aparcamientos, jardines, canchas deportivas, etc. ¡Uuufff, eso son muchos millones para El Hierro! El problema de educación de Valverde, contando con la connivencia de AHÍ, lo arreglamos haciendo una pequeña ampliación del viejo CEIP y nos sale mucho más barato”.

Es decir, para El Hierro, sama podrida. 

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